Cuando el instalador termina y se va, debe dejarte documentación. No es papeleo prescindible: sin esos papeles tu instalación no existe a efectos de seguro, de deducción fiscal ni de una futura venta de la vivienda.
Y es justo la parte que más se descuida, porque cuando el cargador ya funciona nadie quiere pelearse por unos documentos.
Lo que tienes que recibir
1. Boletín eléctrico (CIE)
El Certificado de Instalación Eléctrica es el documento clave. Lo emite el instalador autorizado y acredita que la instalación cumple el Reglamento Electrotécnico de Baja Tensión. Debe ir sellado y registrado ante el órgano competente de tu comunidad autónoma.
Sin boletín: no hay deducción en el IRPF, no hay respaldo ante el seguro y no podrás justificar la instalación si algún día sale una ayuda.
2. Documentación del instalador autorizado
Número de registro como empresa instaladora en baja tensión. Cualquier instalador legítimo te lo da sin problema; si hay evasivas, es una señal de alarma.
3. Certificado o declaración de conformidad del equipo
Del wallbox, acreditando el marcado CE y el cumplimiento de las normas aplicables. Suele venir con el equipo.
4. Factura desglosada
Con las partidas separadas y pagada por transferencia o tarjeta. El pago en efectivo te deja fuera de la deducción del IRPF.
5. Esquema de la instalación
No siempre lo dan si no lo pides, y conviene tenerlo: qué protecciones lleva, de dónde sale la línea y por dónde va el recorrido. El día que haya una avería o quieras ampliar, ese papel ahorra horas.
Las protecciones: qué debe llevar
La instrucción ITC-BT-52 del Reglamento Electrotécnico de Baja Tensión exige que el punto de recarga tenga sus propias protecciones específicas, no vale colgarlo del cuadro existente sin más.
En el cuadro debe haber, como mínimo, magnetotérmico dedicado al circuito de recarga, diferencial específico para esta aplicación y protección contra sobretensiones. Si abres el cuadro y ves que la línea del cargador sale de una protección compartida con otros circuitos de la casa, pregunta.
Cuatro señales de alarma
- Te dicen que el boletín es opcional o que se puede hacer después. Es obligatorio.
- Presupuesto cerrado sin desglose y sin especificar metros de línea.
- Precio muy por debajo del mercado. En este trabajo lo barato suele significar que faltan protecciones o legalización.
- Solo aceptan efectivo. Además de irregular, te quita la deducción.
Qué hacer si ya te instalaron y no tienes los papeles
- Reclama al instalador por escrito: la obligación de emitir el boletín es suya.
- Si no responde, puedes acudir a una empresa instaladora autorizada para que revise la instalación y, si cumple, emita el certificado.
- Si la instalación no cumple, tendrás que adecuarla antes. Es un gasto añadido, pero es la razón por la que conviene exigir los papeles el primer día.
Los rangos de precio de cada partida, incluida la legalización, están en la guía de cuánto cuesta instalar un punto de recarga.
Actualizado en agosto de 2026. Artículo divulgativo: los trámites concretos de registro varían según la comunidad autónoma.
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