Cuando comparas dos presupuestos de instalación y uno sale trescientos euros más barato, casi siempre la diferencia está aquí: en las protecciones. Es la parte que no se ve, que no sale en las fotos y que es exactamente la que evita que un fallo se convierta en un incendio o en una descarga.
Esto es lo que la normativa exige, para que puedas leer un presupuesto y saber si falta algo.
Un circuito solo para el coche
Antes de hablar de protecciones, la base. La ITC-BT-52, que es la instrucción del reglamento eléctrico que regula esto, lo dice sin margen: «El circuito que alimenta el punto de recarga debe ser un circuito dedicado y no debe usarse para alimentar ningún otro equipo eléctrico», salvo los consumos auxiliares del propio sistema de recarga.
Nada de colgarse de la luz del garaje, del enchufe del trastero o del circuito de la lavadora. Cable propio desde el cuadro, protección propia.
El diferencial: 30 mA, clase A, y uno por punto
Es la protección estrella y la norma es tajante:
«Cada punto de conexión deberá protegerse individualmente mediante un dispositivo de protección diferencial de corriente diferencial-residual asignada máxima de 30 mA (…) Los dispositivos de protección diferencial serán de clase A.»
ITC-BT-52, apartado 6.1
Dos palabras importantes ahí: individualmente y clase A.
Individualmente significa que tu punto de recarga necesita su propio diferencial. No vale compartirlo con otros circuitos de la casa. Y hay una razón muy práctica además de la normativa: si lo compartes, el día que el cargador provoque un disparo te quedas también sin nevera y sin alarma.
Clase A significa que detecta fugas con componente pulsante, no solo alterna pura, que es lo que hace un diferencial tipo AC corriente. Los tipo AC no valen aquí.
Los famosos 6 mA en corriente continua
Aquí hay confusión hasta entre instaladores, así que conviene precisarlo.
El texto de la ITC-BT-52 exige clase A y 30 mA. La guía técnica del Ministerio, que interpreta la norma, añade que en recarga en modo 3 hacen falta medidas contra las fugas con componente en continua, y da dos caminos posibles: usar un diferencial de tipo B, o usar uno de tipo A más un dispositivo que corte cuando aparezcan corrientes de defecto continuas por encima de 6 mA.
Lo relevante para ti: la mayoría de los wallbox de venta hoy traen esa detección de 6 mA integrada de fábrica. Si el tuyo la lleva, tu instalación se resuelve con un diferencial clase A normal. Si no la lleva, hace falta añadir el módulo o poner un tipo B, que es caro.
Es la primera pregunta que le tienes que hacer al instalador: ¿el equipo que me propones lleva detección de 6 mA en continua integrada? Según la respuesta, el presupuesto cambia y la comparación entre equipos también.
Magnetotérmico y protección general
La norma pide interruptor automático de protección contra sobrecargas y cortocircuitos, de corte omnipolar y curva C. En instalaciones colectivas, cada circuito de recarga parte de su propio automático, y aguas arriba de todos ellos va un interruptor general que los protege en conjunto.
Si tu garaje es comunitario y varios vecinos van instalando, este es el elemento que decide si la infraestructura crece bien o se convierte en un desastre en tres años.
Sobretensiones: la que más se omite
La ITC-BT-52 dice que «todos los circuitos deben estar protegidos contra sobretensiones temporales y transitorias», y que el protector se coloca lo más cerca posible del origen de la instalación del edificio.
Es la protección que más presupuestos «baratos» se saltan. Y es la que te salva el cargador y, sobre todo, el cargador de a bordo del coche, que es la pieza cara de este juego, cuando cae un rayo cerca o la compañía mete un pico.
Tierra: sin ella no hay instalación
El texto no admite interpretación: «El circuito para la alimentación de las estaciones de recarga de vehículos eléctricos deberá disponer siempre de conductor de protección, y la instalación general deberá disponer de toma de tierra».
El diferencial y la toma de tierra funcionan como pareja: sin una tierra en condiciones, el diferencial no tiene por dónde detectar la fuga a tiempo. En garajes antiguos esto es, con diferencia, lo que más encarece la obra, y lo veremos aparte.
Tu presupuesto debería nombrar esto
Cógelo y busca estas líneas. Si no están, pregunta:
- Circuito exclusivo desde el cuadro hasta el punto de recarga, con su sección de cable indicada.
- Interruptor automático de corte omnipolar, curva C, dimensionado a la potencia del punto.
- Diferencial de 30 mA clase A, exclusivo para el punto de recarga.
- Detección de 6 mA en continua: integrada en el equipo, o módulo aparte, o diferencial tipo B. Que diga cuál de las tres.
- Protector contra sobretensiones.
- Verificación o mejora de la puesta a tierra.
- Certificado de instalación y registro ante el organismo de la comunidad autónoma.
Un presupuesto que no menciona ninguna de estas cosas y solo pone «instalación de wallbox, 950 €» no es más barato. Es menos concreto.
Preguntas rápidas
¿Puedo aprovechar el diferencial que ya tengo en el cuadro? No, si es el general de la vivienda o si da servicio a otros circuitos. La norma pide uno por punto de conexión.
Mi instalador dice que con el diferencial del wallbox basta. El del wallbox protege el equipo. La norma habla de la protección del circuito, en el cuadro. No son lo mismo.
¿Y si mi cuadro no tiene sitio? Se pone un cuadro secundario. Es un sobrecoste pequeño y no es motivo para recortar protecciones.
¿Te han pasado un presupuesto y no sabes si es bueno?
Cuéntanos tu caso en un minuto y te decimos qué potencia necesitas de verdad, qué líneas debería incluir ese presupuesto y en qué horquilla de precio deberías moverte. Es gratis, no vendemos equipos y no hay compromiso. Si prefieres empezar por tu cuenta, descárgate primero el kit para preparar la instalación, con la lista de datos que te va a pedir el instalador y el modelo de carta para la comunidad.